Comunicación de conflicto laboral: huelgas
En los últimos meses, en el duro contexto económico en el que se desarrollan el día a día de las diferentes empresas y administraciones, hemos visto como la actualidad se veía salpicada de conflictos laborales por recortes de salario, ERES, prejubilaciones, cierres de oficinas, etc.
Comunicar bien este tipo de situaciones es vital para las empresas, dado que son momentos de gran exposición mediática en los que hay mucho en juego. Dicha exposición supone, además, una oportunidad para comunicar marca e incluso para ejercer cierta presión en la mediación y resolución del conflicto.
Para cualquier empresa es fundamental la definición de sus públicos. Así deberá manterner a empleados motivados, clientes informados e inversores tranquilos.
Además, en ocasiones, este tipo de comunicación es muy compleja dado el posible conflicto de interés entre directivas y trabajadores. De hecho, hemos visto como en ocasiones, son los propios trabajadores los que deciden ponerse en manos de una consultora de comunicación para hacer frente al reto y poder hacer presión a través de los medios para la resolución del conflicto.
En estas ocasiones, ante todo, prima que la imagen de la compañía no se vea dañada y que los usuarios o clientes puedan mantener la confianza en ella. Existen numerosos ejemplos de deterioro de la apreciación de una compañía durante un conflicto laboral: huelga de controladores, compañías aéreas, limpieza, empresas de transporte, etc.
En cualquier caso, es fundamental que los afectados puedan comprender a la parte que se manifiesta, de lo contrario, la incomprensión por falta de información puede convertirse en desgaste y daño para la marca y para sus trabajadores.
Ees importante tener en cuenta diferentes factores:
- Control de tiempos: Es esencial para que los clientes o usuarios puedan planificarse o mentalizarse de que no van a poder contar con los servicios o que puedan plantear una alternativa.
- Información: Que los clientes dispongan de los motivos por los cuales los trabajadores están secundando una huelga es vital para que se pueda entender el conflicto. Además, en este punto, cobra especial importancia el nivel de ‘humanización’ de las historias que se cuenten, para lograr acercar al usuario al trabajador movilizado.
- Atención al cliente: Una huelga puede ser un periodo de gran incertidumbre para el cliente: ¿podré viajar? ¿llegará mi pedido a tiempo? ¿me reembolsarán el importe? ¿dispongo de alternativas? Por ello cobra especial importancia la capacidad de respuesta y el trato brindado a clientes y usuarios, no escatimando en ello.
Cuidar estos aspectos puede suponer un salto diferencial que permitan a la compañía mantener su reputación corporativa en periodos de máxima exposición y mostrando el valor de su trato y atención al cliente. Merece la pena destacar, que pese a que un conflicto de estas características pueda suponer una escisión entre empresa y plantilla, de puertas afuera se debe comunicar siempre el valor del cliente y los compromisos de la firma independientemente de todo. Hay ciertos valores que están por encima de conflictos y crisis; saber mostrarlos y comunicarlos de manera correcta es el reto a conseguir.
Bacterias fecales: nueva crisis de comunicación para IKEA
Continúa el goteo de informaciones sobre la calidad de los productos alimentarios. Tras el caso del ‘ranking’ de calidad de las hamburguesas en España, llegó el hallazgo de carne de caballo en diferentes productos a lo largo y ancho de toda Europa (especialmente en Francia), más tarde se encontró también carne de equino en las albóndigas de IKEA y la última información apunta a una posible aparición de bacterias fecales en diferentes productos de la compañía sueca en China. Toda una bomba.
Esta es más importante que las anteriores porque según las informaciones publicadas, el problema no radicaba en la presencia de carne de caballo en sí, sino en las deficiencias en el etiquetado de los productos. La carne de equino no tiene ninguna contraindicación, no es dañina para la salud, pero, al igual que cualquier otro producto, debe etiquetarse correctamente. En el caso de las bacterias coliformes (presentes en el tracto intestinal de personas, animales de sangre caliente y ciertas zonas de las poblaciones humanas), tampoco tiene por qué existir riesgo para la salud, pero la alarma generada es un revés para la compañía que se vio obligada a retirar productos en 23 países por este motivo.
IKEA vuelve a encontrarse con una auténtica patata caliente. La compañía sueca lleva en China desde 1998, donde ha desarrollado una labor de adaptación desde hace unos años dado que el precio de sus productos es muy alto para el mercado meta y porque es un mercado que no ha aceptado fácilmente el concepto de ensamblaje de los productos para ahorrar el coste de la mano de obra.
Estas informaciones, de momento no apuntan a su principal mercado (Europa con más del 60% de las ventas) pero puede suponer un duro revés para su segmento de alimentación en el viejo continente si no se actúa con rapidez y decisión. A pesar de todo, el hecho de que ciertos productos de IKEA se diferencien a través del precio hace complicado predecir su evolución en un contexto de crisis, en el que una buena oferta bien puede ser una ventaja comparativa determinante.
Hasta el momento, la compañía ha asegurado que el chocolate en el que se han encontrado los restos de bacterias coliformes proceden de ‘un proveedor de primera calidad’, con lo que parecen echar balones fuera. Sin embargo, la calidad de los productos están en entredicho ya que anteriormente, también aseguraron que el proveedor de sus polémicas albóndigas también lo era. A pesar de todo, en este caso, el hallazgo puede deberse a irregularidades en las cadenas de proceso de los alimentos. Sea como fuere, la compañía está expuesta más que nunca y debe valorar si merece la pena salir y dar explicaciones o permanecer en silencio y dejar que pase el vendaval.
Así, una valoración de cómo se ven afectadas sus ventas es esencial. Insistimos en que escudarse en una manipulación deficiente, es posible en este caso, aunque más valdría una auditoría sobre la calidad de los alimentos y la comunicación del compromiso de la compañía con la salud y con sus clientes; lo que se antoja esencial para poder salir airoso de una crisis de estas características.
Comunicación de crisis alimentaria
La pasada semana hemos asistido a la presentación de unos datos por parte de la OCU que ponían en tela de juicio la calidad de las hamburguesas que estaban a la venta en las principales áreas de distribución del país. Algunas firmas vieron como sus productos eran valorados con una calidad muy inferior a la deseable.
No es la primera vez que las organizaciones de consumidores ponen en jaque a las compañías alimentarias. Hace unos meses también se publicó un estudio sobre la calidad de la leche en nuestro país con datos muy detallados sobre las diferentes firmas lácteas.
Este tipo de estudios, son de gran interés para los medios y para los usuarios que obtienen una información más detallada sobre determinados productos pertenecientes a mercados muy competitivos. Dicho sea de paso, también suponen una buena oportunidad para las compañías que apuestan por la calidad y la garantía de ver reforzados sus mensajes y su trabajo de cara al consumidor. Pero hemos visto cómo en la última ocasión, más que poner en valor, se degradaba la calidad del producto.
En estos casos, las compañías tienen poco tiempo para reaccionar por lo que es de vital importancia contar con un plan de comunicación de crisis que imprima credibilidad y solvencia a la firma.
Todas las compañías de alimentación están obligadas a cumplir con determinados estándares de calidad e higiene, por lo que la información publicada puede crear una sensación de inseguridad alimentaria que no es real.
En estos casos, como en toda crisis corporativa, se hace necesaria la evaluación de la situación y la activación de un protocolo de actuación que pueda contrarrestar de manera solvente la crítica y asentar los valores de la marca. De este modo, la labor previa cobra especial importancia – como siempre en el caso de una crisis corporativa-. La activación de los engranajes adecuados, selección de portavoces y mensajes debe ser correcta para convertir una situación adversa en una oportunidad.
Smartphones, detonantes del cambio en la publicidad exterior
El gran impacto que ha tenido la llegada de las tecnologías portátiles en la publicidad es ineludible. Los nuevos modelos de consumo de los contenidos digitales y la frecuencia con la que lo hacen ha repercutido en la reestructuración de la inversión publicitaria por parte de los anunciantes.
A pesar de la crisis, la generación de las tabletas y los smartphones sigue avanzando de manera imparable. Según ha confirmado un informe de La sociedad de la Información un 63,2% de los usuarios móviles en España tienen un teléfono inteligente. Esto ha favorecido la inversión en los medios digitales y al desarrollo de mensajes y creatividades adaptadas a estos dispositivos. La cuarta parte de los 24,1 millones de internautas que hay en España se encuentran permanentemente conectados a Internet desde cualquier modo de acceso. Este fenómeno ha obligado a la reinvención de la publicidad exterior que ha quedado obsoleta, tal como la conocíamos.
¿Cómo ha influido el consumo de dispositivos móviles a la publicidad exterior? Hace unos años esperar en la parada del autobús, viajar de copiloto en un coche o simplemente caminar por la calle se convertía en un ejercicio de asimilación pasiva de la publicidad difícilmente cuestionable. Sin embargo con la llegada de los smartphones, captar la atención de los consumidores se ha convertido en un constante y auténtico reto.
Los antiguos espacios del mobiliario urbano se han tenido que reinventar y asimilar nuevas funcionalidades como la interactividad, fomentada por la evolución de la publicidad móvil, para recuperar la atracción de su público. Mupis que se convierten en escaparates, marquesinas interactivas o híbridos de publicidad exterior y móvil son sólo algunos de los ejemplos de publicidad exterior que han sabido transformarse para sorprender a sus usuarios y seguir llamando la atención de los anunciantes.
¿Es la publicidad móvil una amenaza para la publicidad exterior? En absoluto. La publicidad en los dispositivos móviles ha conseguido encontrar la oportunidad de agudizar el ingenio de los anunciantes en aras de encontrar nuevos soportes y formas de conversar con sus consumidores. De hecho el 71% de los consumidores afirman que se sienten más atraídos por las marcas que ofrecen interactividad en el medio Exterior. Ambas formas de publicitarse no son más que dos piezas del mismo puzzle con un objetivo común: crear un vínculo con la marca mediante un mensaje o una acción.
A continuación os dejamos algunos ejemplos:





