Inicio > Comunicación, Empresa, Internet > Ráfagas de información: cómo comunicamos

Ráfagas de información: cómo comunicamos

La Universidad Carlos III de Madrid, en colaboración con Telefónica, el Instituto de Ciencias Matemáticas y la Universidad Autónoma de Madrid ha llevado a cabo una investigación titulada “Dynamical strength of social ties in information spreading” o “La fuerza dinámica de los lazos sociales en la difusión de información”.
Durante once meses, los investigadores han monitoreado los patrones temporales de la comunicación humana y su influencia en la difusión de información en las redes sociales a través del análisis de llamadas telefónicas móvil de 20 millones de personas. El resultado es bastante sorprendente, ya que se ha podido demostrar que la comunicación humana alterna intervalos de intesa actividad comunicativa a momentos de silencio total y que ocurre en conversaciones en grupo.

“Llamamos mucho en poco tiempo y luego pasamos por largos periodos de inactividad para volver a llamar”, explica la investigadora Giovanna Miritello. La comunicación se revela muy discontinua en el tiempo. Los ritmos de comunicación no están dictados sólo por los ritmos vitales diarios de las personas (por ejemplo, no hay comunicación en las horas de sueño), sino también por los círculos sociales en los que se mueven las personas. Un flujo de comunicación es mayor cuantas más personas estén involucradas en ello. Por ejemplo, si tengo que organizar una cita con unos amigos haré muchas llamadas y recibiré otras tantas.

Este estudio, no sorprende en el mundo de la comunicación corporativa, pero nos permite plantear mejores estrategias y aplicarlas a otros tipos de comunicación. Si un individuo recibe una noticia en un periodo de fuerte actividad comunicativa será más fácil que la propague rápidamente y a un número relevante de contactos, aunque debe hacerse de manera inteligente, ya que, ante determinados flujos, es posible saturar al receptor.

El mundo de las redes sociales, da buena cuenta de ello. Así por ejemplo, Twitter y los hashtags ejemplifican bien la aplicabilidad de este fenómeno a la red. Cada día un gran número de usuarios se hace portavoz de una noticia que, gracias a la participación de otros internautas de su entorno, llega a ser el tema del momento.

Podemos afirmar, pues, que el alcance de la información es proporcional a la suma del comportamiento comunicativo (de ráfaga o de quiete) de cada individuo y que se genera primero a nivel local.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: